El Islam y el Imperio Romano ¿coincidieron?

A raiz de los trágicos sucesos ocurridos en Las Ramblas de Barcelona el pasado 17 de agosto, perpretado por yihadistas, he considerado oportuno echar un vistazo a los orígenes del Islam, analizar su evolución y lo que nos interesa en dicho blog, si llegó a convivir con el mundo Romano.

Vaya por delante mi más rotunda repulsa a la ideología fanática, intolerante, fascista y criminal del yihadismo que no tiene nada que ver con la respetable religión de paz que es el Islam.

Viajemos a sus inicios….
El Islam, religión monoteista abrahámica nace de la mano de Mahoma (el último mensajero de Alá – Dios para los musulmanes-) en el año 622 dC en La Meca (Arabia Saudita)
Cabe destacar que el Islam acepta como sagrado la Torá (el Antiguo Testamento cristiano) , los libros de Salomón y Los Evangelios (del Nuevo Testamento). Además, tiene como profetas principales, además de los propios del Antiguo Testamento -como Abraham, Noé, Moisés-; a Salomón y a Jesús.
Con ello, queda claro que mucha diferencia entre las 3 religiones monoteistas no debe existir pues comparten un mismo origen.

Así pues, ¿llegaron a coincidir el Imperio Romano y el Islam?
la respuesta es rotundamente SI
Es evidente que si nos limitamos al Imperio Romano de Occidente, que cayó en el 476 dC nunca fueron contemporaneos, pero la civilización romana no se acabó allí sinó que siguió durante casi mil años más bajo el paraguas del Imperio Romano de Oriente, popularmente conocido como Imperio Bizantino.

Imperio Romano de Oriente

Imperio Romano de Oriente

«Imperio Bizantino» es un término moderno que hubiera resultado sumamente extraño a sus contemporáneos, pues se consideraban a sí mismos romanos, y a su Imperio el Imperio romano.
Los emperadores de Constantinopla se veian como la continuidad en oriente del Imperio romano y enorgullecían de un linaje ininterrumpido desde Octavio Augusto.

Bandera Imperio Bizantino

Bandera Imperio Bizantino

Lamentablemente los encuentros entre romanos (cristianos) y árabes (musulmanes) raramente fueron pacíficos en sus inicios. El Mediterraneo, la parte oriental en especial, se encontraba en un periodo agitado pues durante los siglos VI i VII, Persia y el Imperio Bizantino se vieron inmersos en unas interminables guerras sin claro vencedor que dejó a las dos potencias completamente exhaustas.

Bizantinos en combate

Bizantinos en combate

Este hecho lo aprovecharon los árabes que, entre 633 645, llevaron a cabo una rápida y dramática expansión que arrebató para siempre al Imperio Romano, las provincias de Siria, Palestina y Egipto.
Esto resultó un enorme golpe para el Imperio pues se trataba de sus provincias más ricas, sobretodo porque representaban el granero para Constantinopla.

Emperador Heraclius

Emperador Heraclius

En la batalla de Yarmuk, en 636, los musulmanes derrotaron implacablemente a las tropas imperiales, que perdieron Antioquía y Jerusalem, entre otras importantes plazas.
Según el historiador del s IX Al-Baladhuri, el grito de despedida del Emperador Romano Heraclio,​ en el momento de retirarse hacia Constantinopla, refleja gráficamente su decepción: “¡Paz sobre ellos, oh Siria, y que excelente país es este para el enemigo!”
El impacto de la pérdida de Siria sobre los bizantinos fué enorme. Desde entonces, los árabes no cesaron de acosar y saquear todo el territorio de los romanos.
En conclusión, los primeros enfrentamientos entre musulmanes y cristianos empiezan con dicha ofensiva árabe.

Batalla de Yarmuk

Batalla de Yarmuk

A mediados del siglo VII, las fronteras se estabilizaron. A pesar de ello, los árabes, representados por el califato Omeya, en su afán conquistador, continuaron presionando al Imperio, llegando incluso a amenazar a la capital, Constantinopla, que resisitó 12 meses de sitio. Sin embargo, la superioridad naval bizantina, reforzada por su magníficas fortificaciones navales y su monopolio del mortífero«fuego griego» (un producto químico capaz de arder en el agua) les salvaron de la destrucción.

Fuego Griego

Fuego Griego

Constantinopla, mermada y sin apenas territorios sobrevivió finalmente a los ataques árabes, recuperando parte de las provincias perdidas en los siglos venideros.
Para Persia, las consecuencias de las anteriores guerras con los romanos fueron mortales pues fueron conquistados completamente por los árabes.

Expansió del Islam

Expansión del Islam

PirenneSegun el historiador belga Henri Pirenne, la Edad Media no se inicia con la caída del Imperio Romano de Occidente pues los bárbaros que lo vencieron no lo destruyeron, sino que por el contrario, se romanizaron y lo utilizaron económica y culturalmente para beneficiarse de él.
Por ello, conservaron el Mediterráneo como el Mare nostrum de los romanos, continuando con el comercio y el intercambio de la misma manera que lo hizo el imperio, conservando el eje comercial en Roma.
Nada cambió sustancialmente hasta la llegada de los árabes, invadiendo parte de Europa en el s VII.
Según Pirenne, ahí es cuando se inicia verdaderamente la Edad Media.
Los árabes, portadores de una civilización más desarroladoa que la europea de entonces, tuvieron por estrategia cerrar el Mediterráneo a la navegación por los europeos, convirtiendose la Europa marítima en una Europa continental, reduciendo enormemente su riqueza y favoreciendo la aparición de feudos por el continente.
Para el historiador, todo ello profundizó la confrontación entre los musulmanes y cristianos, que derivó en una lucha en que cada parte defendió su identidad religiosa a falta de otra forma de cohesion territorial.

Ya en el s XV, Constantinopla, que seguía ejerciendo como capital de un imperio que abarcaba poco más que sus espléndidas e impenetrables murallas, todavía poseía un magnetismo envidiable, siendo al igualmente ciudad santa para los cristianos.
Cayó en el 29 de mayo de 1.453 cuando las tropas Otomanas, lideradas por Mehmed II entraron en la capital.
En Santa Sofia, donde por la mañana sonaron cánticos crístianos, terminó el día con oraciones musulmanas.
El curso de la historia había sufrido un cambio importante, quedando finiquitado, en este momento sí, el mundo romano.

Constantinopla

Constantinopla

Dedico este artículo a todas las víctimas de esta macabra violencia sin sentido

Víctor Bertran
www.limes.cat

Acerca de Víctor Bertran

Víctor Bertran Cortada (Barcelona) es empresario, Licenciado en ADE por la Universidad de Barcelona, Master en Dirección de Marketing por la Universidad Pompeu Fabra. Es un apasionado y estudioso de la Roma Clásica y todo lo que la relaciona hasta nuestros tiempos, en especial de su periodo Imperial. Ha viajado por todo el Mediterráneo y Europa siguiendo las huellas del antiguo Imperio Romano, así como visitado y estudiado numerosos yacimientos arqueológicos. Imparte conferencias y cursos relacionados con la Roma Clásica en diversos centros culturales. Publica periodicamente articulos en varias revistas especializadas en historia, como Antrophistoria.
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