La vida sexual en la antiga Roma: un mundo lleno de curiosidades…

La civilización romana es conocida, entre otras cosas, por su peculiar forma de ver la pintura-erotica-romana_araima20130412_0185_27sexualidad, muy diferente en muchos aspectos a la nuestra, y sobre todo, al margen de normas de conducta y condicionantes que la tradición cristiana ha ido estableciendo a lo largo de los siglos en nuestra sociedad.

En este sentido, son muchos los hechos curiosos que rodeaban los romanos en el arte de la seducción y la sexualidad.

He aquí unas cuantas:  sexualidad-en-romaLa sociedad romana, regida por unas normas de conducta y ética determinadas, era muy promiscua y liberal, sobre todo durante el período del fin de la República y el Alto Imperio, donde las relaciones sexuales fuera de la pareja eran consideradas totalmente normales y donde, para los ciudadanos libres, existía una gran libertad sexual.

En este sentido, la infidelidad era una práctica bastante frecuente por lo que una ley del emperador Augusto, con el objetivo de devolver un cierto puritanismo en la sociedad romana, trató de reprimirla sin demasiado éxito.
Con el emperador Constantino (siglo IV) y la creciente influencia del Cristianismo se reprimió con dureza esta práctica, ordenando que se dé una muerte ejemplar a la adúltera derramándose le plomo fundido en la garganta.

Un ciudadano romano podía mantener relaciones sexuales fácilmente y paralelamente con su mujer en casa, con un hombre en las termas, con una prostituta en un burdel, o obviamente también con uno o varios esclavos, y sólo ser criticado si no era capaz de mantener cada cosa en su sitio.
La moral de la sexualidad romana giraba alrededor de la idea del control.

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En el mundo romano, se creía que el amor disminuía la capacidad de pensamiento racional y era visto como algo ridículo.

Muchas mujeres romanas, para evitar quedarse embarazadas, buscaban amantes castrados en edad adulta y que no tenían pues rasgos de eunuco.

La ropa interior no existía como tal, las romanas cuando tenían frío, se abriga sus piernas con unas vendas. Algunas para sujetar y realzar los pechos, utilizaban las mamillare o fascia pectoralis (especie de faja de tejido fino). Otros llevaban el strophium, cinta de cuero suave que sostenía el pecho.

ropa-interior-deportiva-romanaLes mujeres de la alta sociedad o ricas utilizaban una especie de malla realizada con hilos de oro o plata para sujetar los pechos en las grandes ocasiones. Los pezones o areolas eran pintadas con tonos dorados, plateados o rojizos.

homosexualidad-antigua-romaLa homosexualidad no estuvo mal vista en la antigua Roma (una clara herencia helenística) .Era consentida por los hombres que asumieran una actitud activa en las relaciones sexuales.
Estas relaciones mantenían unas reglas muy precisas, en la que siempre existía un amo y un sometido, siendo estos últimos casi siempre jóvenes de clase social inferior o esclavos.

En la antigua Roma existía un amplio desarrollo de la prostitución. Catón el Viejo dijo que “es bueno que los jóvenes poseídos por la lujuria vayan a los burdeles en lugar de tener que molestar a las mujeres de otros hombres”.
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Las prostitutas eran educadas para la conversación y el placer, debían llevar vestimentas diferentes, teñirse el cabello o llevar pelucas amarillas y eran inscritas en un registro. En I d.C. el registro contaba con 32.000 prostitutas inscritas.

Los Lupanares eran las casas de citas de la época. Sus paredes exteriores eran decoradas con murales alusivos al sexo para ser visiblemente identificados. Además, durante la noche, eran identificados con un gran falo iluminado.

lupanar-PompeyaCada prostituta a la entrada de su celda tenía un dibujo con el que hacía referencia a su especialidad.

interior-Lupanar-PompeyaDe hecho, el verbo fornicar proviene de fornicar: las celdas donde las prostitutas recibían a sus clientes.

Algunos prostíbulos eran frecuentados por mujeres de las clases sociales más elevadas que acudían para mantener relaciones sexuales con chicos jóvenes.

Entre las mujeres de las familias más nobles que ejercieron la prostitución por puro placer, destacan: Julia (hija del emperador Augusto), Agripina (hermana de Calígula y madre de Nerón) y Mesalina, la esposa del emperador Claudio , el cual según el historiador inglés Eduard Gibbon escribió: “De los primeros 15 emperadores, Claudio fue el único donde los gustos en el amor fueron del todo correctas” …

Valeria-MesalinaOrgullosa de su legendaria ninfomanía, Mesalina lanzó un reto al gremio de las prostitutas de Roma: las instaba a participar en una competición, que ella organizaría en palacio, aprovechando la ausencia de Claudio, quien estaba en Britania.
El desafío consistía en saber quién podía atender a más hombres en un día. El certamen daría inicio a la noche, y asistirían muchos hombres importantes de la corte, además de otras damas a las que Mesalina había convencido de participar.
Las prostitutas aceptaron el reto y enviaron a una representante, la prostituta más famosa de Roma, un siciliana llamada Escila.
Aquella noche, después de haber sido poseída por 25 hombres, Escila se rindió y Mesalina salió victoriosa, ya que superó la cifra al llegar al amanecer y seguir compitiendo. Según se dice, incluso después de haber dado a 70 hombres no se sentía satisfecha, llegando hasta la cifra increíble de 200 hombres.
Cuando Mesalina pidió a Escila que regresara, esta se retiró diciendo: «Esta infeliz tiene las entrañas de acero».

Numerosas mujeres pagaban sumas desorbitadas para pasar la noche con un gladiador o atleta musculoso, e incluso algunas ponían como condición que no se lavaran después de la lucha o la competición.

En la noche de bodas, para que el novio no le faltara energía, la madre de la novia colocaba una jarra de miel junto a la cama.
Cuando una novia se disponía a cruzar el umbral de la casa del novio, adornado con una alfombra de ramas, la novia era levantada por el novio, en recuerdo al rapto de las sabinas.

Entre los emperadores también encontramos excentricidades sexuales; el Emperador Cómodo, un día bajo los efectos del alcohol, algo habitual en él, quiso copular con una pantera en celo.

CalígulaEl Emperador Calígula, en un peculiar gesto de compromiso con los pobres, obligó a las damas romanas a que se prostituyen a bajo coste para que los mendigos y los indeseables se pudieran acostar con ellas.
Calígula admiraba al hermoso gladiador Próculo, que era famoso por el gran tamaño de sus testículos. Cuando el gladiador se casó, ejerció el derecho de pernada (pernada) sobre su mujer y sobre él. Posteriormente lo ejecutó y conservó sus testículos.

A nivel militar, donde había un campamento romano o si estaban acampados por cierto tiempo, no tardaba mucho en aparecer un prostíbulo para contentar a la tropa.

La palabra testigo tiene su origen en el órgano sexual masculino. Los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha. De esta costumbre romana procede la palabra testificar.

Víctor Bertran
www.limes.cat

Acerca de Víctor Bertran

Víctor Bertran Cortada (Barcelona) es empresario, Licenciado en ADE por la Universidad de Barcelona, Master en Dirección de Marketing por la Universidad Pompeu Fabra. Es un apasionado y estudioso de la Roma Clásica y todo lo que la relaciona hasta nuestros tiempos, en especial de su periodo Imperial. Ha viajado por todo el Mediterráneo y Europa siguiendo las huellas del antiguo Imperio Romano, así como visitado y estudiado numerosos yacimientos arqueológicos. Imparte conferencias y cursos relacionados con la Roma Clásica en diversos centros culturales. Publica periodicamente articulos en varias revistas especializadas en historia, como Antrophistoria.
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